June 22nd, 2009 (11:21 pm)
Ahora que ya veo la luz al final del túnel (la época de exámenes es tan terrorífica para estudiantes como para profes), al menos voy a dar señales de vida dejando constancia de las dos últimas series que fueron “pa la saca”.
Para variar, son dos series inglesas. Un poco monotemática yo, ya. Es que las laaargas temporadas americanas me están frenando un poco para empezar con lo que tengo aparcado pero a lo que ineludiblemente tendré que dedicarme en verano (Supernatural, Babylon 5, final de Galactica, algo de comedia...)
Mientras tanto, cada noche un capitulito, me he visto estas dos miniseries que, a pesar de ser ambas de época, no tienen mucho en común: The devil´s whore y Hornblower. Comento aquí por si a alguien le interesan ofertas un poco diferentes de lo habitual.
La primera, The devil´s whore, está basada en la vida y amores de Lady Angelica Farnshaw, al parecer una aristócrata real en la Inglaterra de Cromwell. La protagonista vive una época convulsa y totalmente desconocida para mí en la que alternan las conspiraciones, una revolución contra la Monarquía, utópicos movimientos igualitaristas, pobreza, riesgo, puritanismo, traiciones e idealismo. Es una mujer de carácter apasionado e independiente, lo que le causará no pocos problemas. Así, pasará de brillar en la corte a verse hundida en la miseria. Pero conforme se traza su destino, no sólo contempla sino que participa en las luchas de su época, enredada en los enfrentamientos de los hombres que dirigían entonces el rumbo de Inglaterra.

Como siempre que hablamos de una serie histórica inglesa se da por descontado que el vestuario y la ambientación van a ser de sobresaliente. Por supuesto que también lo son en este caso. Incluso yo diría que sobrepasa la media habitual y todo lo que es dirección artística resulta exquisito. El vestuario, por ejemplo, tiene además el aliciente de poder lucirse en unas paletas muy variadas: desde el lujo colorista de la juventud de Angelica en la corte a la oscura sobriedad bajo el gobierno de Cromwell, pasando por harapos campesinos, uniformes militares, ropas burguesas... Todo un recital.
En el lado positivo hay que mencionar también la reconstrucción histórica, verista, compleja, pero nada maniquea, el interés con que se sigue la narración (son sólo cuatro episodios), mi John Simm... Por contra, yo le pondría ciertos reparos al aire “hippie” y feminista avant la lettre de la protagonista, pero, como me ha comentado Demonio igual tampoco lo es tanto, pues es cierto que movimientos que buscan la igualdad y el amor universal ha habido muchos a lo largo de la historia.
En la otra miniserie - Hornblower, ocho episodios-, nos embarcamos en otra aventura más de un siglo después, concretamente durante las guerras napoleónicas. Y lo de que “nos embarcamos” esta vez no es retórico, sino literal. Junto al joven Horatio Hornblower surcaremos los siete mares lidiando contra los franceses (y a veces contra los españoles) desde que pisa por primera vez una cubierta como guardiamarina a los diecisiete años hasta que se convierte en uno de los más prometedores capitanes de la marina de Su Graciosa Majestad. Hornblower es la viva encarnación de la caballerosidad, el valor y el sentido del deber, si bien hacia el final su mirada limpia parece empañarse con una ligera amargura por la impotencia ante las víctimas que no siempre puede salvar.

Si os gustan las historias de marineros valientes, abordajes, motines, escaramuzas, consejos de guerra,... en esta serie lo tenéis todo. Quizás peque de tener un protagonista un poco unidimensional (Horatio Hornblower es un caballero y un héroe y ni se plantea que pueda haber otra cosa que luchar por su patria y por su rey), pero vuelve a ser aventura en estado puro, y conseguirá transmitirnos la sensación de estar con ese puñado de hombres pisando la cubierta del “Indefatigable”, obedeciendo puntualmente a toque de silbato las órdenes del buen capitán Pellew y sintiendo el salitre en la piel y el viento en las velas.
Antes de finalizar, dos cosas:
La serie se ha rodado al ritmo de más o menos dos episodios autoconclusivos cada año (en 1998, 1999, 2001 y 2003). Dado que está basada en una serie de once novelas, no me parece descabellado pensar que quizás aún tengamos alguna otra aventura más del capitán Hornblower.
Dato anecdótico para los amantes del cine clásico: El mismo personaje lo interpretó Gregory Peck en la película homónima: The captain Horatio Hornblower. Aquí, sin embargo, se tituló El hidalgo de los mares.